n.º 96 Julio 2026

Tribuna del presidente de SIGRE

Salud planetaria: de la alerta a la corresponsabilidad

Las recientes advertencias científicas sobre la evolución de las temperaturas globales, el riesgo de superar temporalmente el umbral de 1,5 ºC en los próximos años y los avances jurídicos internacionales que refuerzan la responsabilidad de los Estados frente al cambio climático nos recuerdan que proteger el planeta es también necesario para proteger la salud de las personas.

Esta realidad interpela a todos los sectores, y de forma muy especial al sanitario. Porque un sistema de salud verdaderamente sostenible no solo debe ser capaz de prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades, sino también de reducir su impacto ambiental, utilizar mejor los recursos y contribuir a preservar los equilibrios naturales de los que depende nuestra calidad de vida.

Desde SIGRE llevamos 25 años trabajando precisamente desde esa convicción. La correcta gestión ambiental de los envases y residuos de medicamentos no es una actividad aislada, sino una pieza esencial de un modelo más amplio de responsabilidad compartida.

Nuestro valor diferencial reside en que SIGRE no es solo un sistema de recogida de residuos. Es la mayor alianza medioambiental del sector farmacéutico, orientada a cerrar correctamente el ciclo de vida del medicamento y de su envase, desde el diseño hasta la correcta gestión de sus residuos.

Y es, además, una expresión muy concreta del enfoque One Health, que nos recuerda que la salud de las personas, de los animales y del medioambiente están profundamente conectadas.

En SIGRE participan las compañías farmacéuticas —innovadoras, genéricas y de autocuidado—, la distribución farmacéutica y las farmacias comunitarias, junto con la colaboración imprescindible de las administraciones públicas y de la ciudadanía. Esa suma de esfuerzos ha permitido consolidar un modelo eficaz, seguro y reconocido a nivel internacional, que demuestra que la sostenibilidad avanza cuando se construye desde la cooperación.

Las noticias recientes nos invitan, además, a elevar la mirada. La salud planetaria nos recuerda que los desafíos ambientales no conocen fronteras y que sus consecuencias se proyectan sobre la salud pública, la equidad y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.

Por eso, más que nunca, debemos seguir avanzando con ambición y con responsabilidad. La sostenibilidad del medicamento forma parte de la sostenibilidad del sistema sanitario y, en última instancia, de la salud global.

Cuidar de las personas exige cuidar también del entorno en el que viven. Esa es la razón de ser de SIGRE y el compromiso que nos seguirá guiando en los próximos años.