DUDAS SOBRE EL RECICLAJE
Cómo se tratan los residuos de inhaladores y otros aerosoles
Un inhalador es un envase farmacéutico y, como tal, cuando esté vacío o ya no se vaya a usar, debe depositarse en el Punto SIGRE de la farmacia para que reciba el tratamiento medioambiental adecuado.
Este es uno de los principales mensajes que recoge el Documento de recomendaciones para una prescripción sostenible de inhaladores, elaborado por el Ministerio de Sanidad en febrero de 2025.
En la actualidad, los residuos de envases vacíos o con restos de medicamentos no consumidos y caducados de origen domiciliario son clasificados en la Planta de Clasificación de Envases y Residuos de Medicamentos, ubicada en Tudela de Duero (Valladolid), instalación pionera y de referencia en el tratamiento de este tipo de residuos. En esta Planta, la aplicación de la inteligencia artificial y la robótica en la clasificación de los residuos permiten ya reciclar casi el 70 % de los envases recogidos.
En cuanto a los inhaladores y otros aerosoles, en la Planta se separan los presurizados debido al riesgo de incendio o explosión durante el proceso de tratamiento final. De esta forma, los envases presurizados son enviados a un gestor de residuos especializado para la extracción del gas. Una vez extraído, las distintas fracciones que se obtienen (gases, líquidos, plástico y metales) son enviadas a gestores finales para su tratamiento final.
Por su parte, los inhaladores y otros aerosoles no presurizados siguen el proceso general de clasificación y sus componentes (mayoritariamente plásticos) son enviados a gestores autorizados para su reciclado.

