Informe del Director General
SIGRE se define como una entidad sin ánimo de lucro, cuyo principal objetivo es el correcto cierre del ciclo de vida del medicamento. Este fin integra nuestro desempeño en materia medioambiental, social y económica, y es fruto de la principal expectativa de nuestros grupos de interés: garantizar la correcta gestión medioambiental de los envases y restos de medicamentos de origen doméstico.
Con motivo de la elaboración de nuestra memoria de actividades siguiendo por primera vez las directrices del Global Reporting Initiative (GRI), la estructura de ésta ha variado sensiblemente frente a la de anteriores ejercicios. Al adoptar este nuevo estándar pretendemos, por una parte, mejorar los niveles de transparencia y por otra, facilitar una mejor comprensión interna y externa de las actividades desarrolladas por SIGRE y de los resultados vinculados a la responsabilidad, en su sentido más amplio.
Esta Memoria, por tanto, pretende ser el reflejo de las principales actuaciones de este ejercicio en materia de responsabilidad, y ciertamente, han sido muchas y muy significativas las desarrolladas a lo largo de 2009.
Entre ellas, cabe destacar el nuevo método alternativo de valorización energética puesto en marcha por SIGRE. Una nueva fórmula para la eliminación de los restos de medicamentos no peligrosos basada en las técnicas de fabricación de CDR (Combustible Derivado de Residuos) para instalaciones industriales. La aplicación de esta técnica a este tipo de residuos, por primera vez en nuestro país, requirió de un detallado estudio previo de los requisitos técnicos y legales necesarios.
Debemos resaltar también los avances alcanzados, una vez más, en la labor de prevención llevada a cabo por la industria farmacéutica. Así, en mayo de 2009 se presentó ante las Consejerías de Medio Ambiente el nuevo Plan Empresarial de Prevención 2009-2011 del sector farmacéutico, impulsado y coordinado desde SIGRE, que tiene como finalidad contribuir a los objetivos de prevención y reducción establecidos en la normativa de envases.
El hecho de que el pasado ejercicio uno de cada cinco laboratorios adheridos a SIGRE haya aplicado medidas de prevención en alguno de sus envases es muestra de la implicación de la industria farmacéutica en esta compleja labor. La continua aplicación de medidas de prevención ha tenido como resultado que, en este momento, el 22% de los envases de los productos farmacéuticos haya visto modificadas, a lo largo de los diez últimos años, sus características técnicas, con el fin de que sean más ecológicos.
Los positivos resultados globales alcanzados por SIGRE el pasado año, tanto en el campo de la prevención como en el de la gestión de los residuos, son mérito de todos aquellos que día a día se implican en esta labor sanitaria y medioambiental, desde empleados hasta laboratorios, profesionales farmacéuticos, colectivo médico y de enfermería, administraciones públicas, medios de comunicación y la sociedad en general.
La confianza que han depositado en el sistema ha permitido alcanzar de nuevo un importante reto como es el del aumento de la participación ciudadana en el reciclado de medicamentos, uno de los principales indicadores que reflejan la gestión de la entidad.
Así, a través de los Puntos SIGRE ubicados en las farmacias de nuestro país, el ratio de recogida de kilos mensuales de envases y restos de medicamentos por habitante se ha incrementado el pasado año en más de un trece por ciento. Un crecimiento muy importante dado el grado de madurez que está adquiriendo la recogida selectiva de este tipo de residuos generados en el hogar.
Además, conscientes de que la implantación de un modelo de gestión ética es un proceso de aprendizaje continuo, SIGRE quiere consolidar su posición en este ámbito, planteando nuevos retos, año tras año, en respuesta a las demandas suscitadas en torno a un producto – el medicamento y su envase – que además de sus inherentes connotaciones sanitarias, tiene un significativo alcance social, económico y medioambiental.
Este espíritu de mejora continua ha hecho a SIGRE merecedor, en el último año, del premio de la Fundación MAPFRE a la “Mejor iniciativa medioambiental”, que nos alienta a continuar manteniendo nuestro compromiso con las autoridades, con el sector y con la sociedad.
En 2009, la Dirección de SIGRE decidió dar un mayor impulso a la integración de la Responsabilidad Social Corporativa en la propia gestión de la entidad. A través de un proyecto de evaluación interna, se establecieron conclusiones y recomendaciones cualitativas, entre las que destacan la necesidad de ordenar las buenas prácticas, sistematizarlas e integrarlas en un plan estratégico de RSC que asuma las expectativas de los grupos de interés en la actividad diaria de la organización.
Es por ello que, junto con los progresos, afrontamos abiertamente los retos y desafíos que tenemos por delante, y que ya hemos comenzado a abordar en 2010.
En este sentido, la excelencia corporativa debe llevar a SIGRE a mejorar la percepción que sus públicos tienen del Sistema, logrando así la completa colaboración e implicación de todos ellos.
Para cumplir este importante reto, SIGRE cuenta con algunas oportunidades claras que, sin duda, aprovechará eficazmente. Entre ellas, el respaldo institucional de todo el sector farmacéutico, que considera esta iniciativa como una de sus muestras más importantes en materia de RSC; y con la colaboración y el apoyo de las autoridades medioambientales y sanitarias.

Juan Carlos Mampaso
Director General


