n.º 45 octubre 2013

EDITORIAL

SIGRE y su política de RSC, distinguidas por Naciones Unidas

Tanto los objetivos asignados a SIGRE como nuestro modelo de funcionamiento han respondido siempre a las inquietudes y compromisos de la industria farmacéutica en materia de responsabilidad social.  Actitud que, desde el inicio de este proyecto, ha sido  compartida por el resto de los agentes del sector farmacéutico.

H-Arnes_editorial

Transcurrida más de una década, esta firme apuesta por la sostenibilidad y el bienestar del conjunto de la sociedad se ha constatado como un factor decisivo en la actividad SIGRE.

Buena prueba de ello ha sido el reconocimiento que recientemente la Red Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas ha realizado de nuestra actividad, seleccionando tres de nuestras prácticas como ejemplos de aplicación de los 10 Principios que inspiran esa iniciativa internacional: Sigrelandia, la campaña de sensibilización “Cambia con SIGRE” y los premios “Medicamento y Medio Ambiente” concedidos a los agentes del sector.

Este reconocimiento es especialmente significativo para el sector farmacéutico, por cuanto las iniciativas de SIGRE recogen los valores de innovación y espíritu de vanguardia por los que se distingue, y pone en valor el esfuerzo que laboratorios, farmacéuticos y empresas de distribución efectúan diariamente para contribuir al cuidado de la salud de la naturaleza.

Esta distinción permite constatar que el camino que está recorriendo SIGRE es el adecuado y supone un impulso a la puesta en marcha de prácticas responsables.

Con esta ilusión, con ganas de mejorar en los diferentes ámbitos de actividad de SIGRE y con más proyectos e ideas que contribuyan a una sociedad sostenible, afrontamos los próximos retos, en los que esperamos que el sector participe activamente y de los que iremos informando puntualmente.