n.º 44 julio 2013

ENTREVISTA

Dª. Elvira Sanz, Presidenta de FARMAINDUSTRIA

La industria farmacéutica es un ejemplo de sector moderno, dinámico y competitivo. ¿Cree que estos valores caracterizan el funcionamiento de SIGRE?

La industria farmacéutica es, ante todo, un sector comprometido con la sociedad y con la mejora de su calidad de vida, y ese compromiso se plasma en todas las actividades que este sector realiza.

SIGRE es un claro ejemplo de ello. En el momento de definir su misión, la industria plasmó estos valores, creando un sistema de gestión de residuos que, con la colaboración de todos los agentes de la cadena del medicamento, resulta muy cómodo para los ciudadanos y eficaz para la conservación de nuestro medio ambiente.

Recientemente, SIGRE ha presentado el primer Informe de Seguimiento del Plan Empresarial de Prevención de envases (PEP) 2012-2014. ¿En qué medida SIGRE facilita la labor de los laboratorios para cumplir con los objetivos de prevención de envases?

Como parte de su compromiso con el desarrollo sostenible, la industria farmacéutica española ha sido pionera en la implantación de medidas para reducir el impacto medioambiental de los medicamentos. En este campo, las actuaciones desarrolladas sobre los envases, para hacerlos más ecológicos y respetuosos con el medio ambiente, han sido especialmente relevantes en los últimos años.

El papel que juega SIGRE en la elaboración, coordinación y seguimiento de los planes de prevención de envases es muy importante, ya que está permitiendo a las compañías conocer las actuaciones y medidas concretas que pueden poner en marcha, así como cuantificar los avances de todo el sector farmacéutico en esta materia.

¿Cómo valora que en el último estudio de opinión entre laboratorios farmacéuticos éstos perciban a SIGRE como una herramienta útil para transmitir a la sociedad la preocupación de la industria por el medio ambiente?

SIGRE es una iniciativa sin ánimo de lucro creada para garantizar la gestión de los residuos de medicamentos que se generan en los hogares. Por ello, debe realizar acciones de comunicación dirigidas a concienciar a la población y solicitar su colaboración para tratar correctamente esos residuos.

Es, por tanto, lógico que los laboratorios perciban a SIGRE como una herramienta eficaz para difundir su compromiso con la sociedad y el desarrollo sostenible. Asimismo, la sociedad también debe ser consciente del esfuerzo que muchos profesionales del sector farmacéutico están realizando día a día en materia de medio ambiente y de los recursos técnicos y económicos que las compañías farmacéuticas destinan a ello.