SIGRE ha sido diseñado como un sistema de gestión cerrado, basado en un proceso de logística inversa en el que participan los distintos agentes de la cadena del medicamento.
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Con objeto de garantizar el control y la seguridad de todas las fases de este proceso, el sistema implantado por SIGRE está sometido a dos tipos de controles; aquellos a los que están sujetos los agentes que participan en el sistema en virtud de la normativa aplicable y aquellos establecidos directamente por SIGRE para garantizar su correcto funcionamiento.
Así, además del control ejercido por las autoridades medioambientales y sanitarias (tramitando los permisos, recabando información o realizando inspecciones), SIGRE ha establecido una serie de controles directos sobre los distintos agentes que participan en el Sistema para garantizar su adecuado funcionamiento: auditorías, aplicación de instrucciones técnicas, protocolos de seguridad, trazabilidad del residuo, etc., todo ello siguiendo los requisitos de las normas UNE-EN ISO 9001:2008 sobre Sistemas de Gestión de la Calidad; UNE-EN ISO 14001:2004 para Sistemas de Gestión Ambiental y la especificación OHSAS 18.001:2007 de Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud Laboral.