Asimismo, mediante la aplicación de las medidas contempladas en los Planes Empresariales de Prevención de Envases, los laboratorios adheridos a SIGRE contribuyen a que los envases de medicamentos sean cada vez de menor peso y volumen, menos contaminantes y más fácilmente reciclables, reduciendo su impacto sobre nuestro entorno.
A través de SIGRE, la industria farmacéutica da cumplimiento a las principales obligaciones derivadas de la normativa medioambiental (Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases) y de la sanitaria (Ley 29/2006, de 26 de julio, de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios), al garantizar la recogida y gestión de los residuos de envases y restos de medicamentos que se generan en los domicilios particulares.
La Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases, tiene por objeto prevenir la producción de residuos de envases y garantizar la correcta gestión de los mismos mediante la aplicación del principio de responsabilidad compartida entre los distintos agentes económicos que participan en su cadena de comercialización y consumo. Así, de conformidad con lo señalado en los artículos 6 y 7 de esta norma, "los envasadores y los comerciantes de productos envasados o, cuando no sea posible identificar a los anteriores, los responsables de la primera puesta en el mercado de los productos envasados", están obligados a constituir un sistema de depósito, devolución y retorno o adherirse a un sistema integrado de gestión.
A este respecto, señala el artículo 2.12 de la Ley de Envases, tienen la condición de envasadores "los agentes económicos dedicados tanto al envasado de productos como a la importación o adquisición en otros Estados miembros de la Unión Europea de productos envasados, para su puesta en el mercado".