Con su adhesión a SIGRE, el farmacéutico desempeña un papel esencial al informar, difundir y animar al ciudadano a que deposite en el contenedor blanco de la farmacia los envases y restos de medicamentos que ya no necesita o que están caducados.
Las farmacias están representadas en SIGRE por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), órgano que agrupa a los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de las distintas provincias españolas.
Las farmacias adheridas disponen de un distintivo que las identifica como Puntos SIGRE de información y recogida de medicamentos.
El profesional farmacéutico, potenciando el uso responsable de los medicamentos y contribuyendo a cerrar correctamente su ciclo de vida cumple una función de especial relevancia:
Con su participación en SIGRE, los farmacéuticos cumplen con sus obligaciones ambientales como dispensadores de medicamentos, asumiendo el principio de la responsabilidad compartida, según el cual todos aquellos que intervienen en la producción y distribución de productos envasados deben contribuir a la gestión de los residuos que se generan por el consumo de dichos productos.
La recogida de los residuos de medicamentos a través de oficinas de farmacia es el sistema recomendado e impulsado por las instituciones sanitarias españolas y europeas.