Este contenedor cuenta con las más estrictas medidas de seguridad e higiene, de forma que sólo tienen acceso al mismo los distribuidores farmacéuticos que participan en el sistema.
Así, los Puntos SIGRE disponen de una doble rampa invertida para impedir que puedan extraerse los residuos depositados. La bolsa que contiene los residuos está dotada de asas para su correcto cierre y, una vez extraída del contenedor por el distribuidor, permanece cerrada y controlada hasta su entrega al gestor autorizado encargado de su traslado hasta la Planta de Clasificación de Residuos de Medicamentos.
El contenedor blanco de SIGRE consta de dos partes completamente diferenciadas:
- La parte inferior, que es el cuerpo del contenedor propiamente dicho.
- La parte superior, que es una trasera en la que van colocados el portafolletos y el material promocional, que se va renovando periódicamente.
El Punto SIGRE ha sido autorizado por las Consejerías de Medio Ambiente de las distintas Comunidades Autónomas, estableciéndose que sólo personal debidamente autorizado (gestores de residuos) podrá proceder a la apertura de las Bolsas SIGRE para la extracción y/o manipulación de su contenido.
De esta forma, por motivos de seguridad, el acceso a los medicamentos que hayan sido depositados por los ciudadanos en el Punto SIGRE de la farmacia está totalmente restringido. Los únicos que pueden acceder a la Bolsa SIGRE, aparte del farmacéutico, son los distribuidores farmacéuticos habituales de la propia farmacia.
Por tanto, no está permitida la extracción y/o manipulación de los residuos del contenedor blanco, y cualquier estudio que se pretenda realizar sobre los mismos debe ser comunicado a SIGRE previamente para que, una vez comprobado su idoneidad, pueda iniciarse el procedimiento para su autorización.
Por otra parte, cada uno de los más de 20.500 Puntos SIGRE ubicados en el interior de las farmacias de toda España se encuentra perfectamente registrado con un código interno (C.F.N.), que identifica que tanto los residuos depositados como el contenedor blanco son propiedad de SIGRE.

Para garantizar la seguridad de todos los agentes que intervienen en el Sistema SIGRE, es conveniente que el farmacéutico adopte una serie de medidas preventivas.
-Ubicar el contenedor blanco dentro del establecimiento de la farmacia, en la zona accesible al público, de tal forma que sean los ciudadanos quienes depositen directamente los residuos evitando su manipulación por parte de los farmacéuticos.
La ubicación en el interior de la farmacia es esencial, puesto que así el farmacéutico podrá vigilar en todo momento su contenido, evitando así sustracciones que pudieran derivar en falsificaciones o tráfico ilícito de los restos de medicamentos depositados por los ciudadanos.
-Evitar el sobrellenado de la bolsa verde del contenedor para facilitar su extracción y transporte, procurando además que su boca no se encuentre obstruida con objetos o que rebosen medicamentos.

-Asegurarse de que la pegatina que SIGRE suministra con cada contenedor, relativa a la prohibición de depositar agujas u objetos cortantes en su interior, se encuentra claramente visible para el público.
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-Continuar con la labor de información y asesoramiento al ciudadano sobre qué se debe y no se debe depositar.
-En el caso de que en la farmacia se realicen análisis clínicos o pruebas diagnósticas que requieran el uso de agujas o de reactivos, nunca desprenderse de ellos a través del contenedor de SIGRE.
-Las farmacias que elaboran fórmulas magistrales y/o preparados oficinales no deben depositar en el contenedor SIGRE los reactivos químicos y otras sustancias empleadas para formulación.
Como consecuencia de todo lo anterior, el farmacéutico cumple un papel importante en la seguridad y en el mantenimiento del Punto SIGRE, debiendo comunicar a SIGRE cualquier incidencia relacionada con el mismo, para así cumplir con las obligaciones de seguridad impuestas por las autoridades medioambientales.